PARADIGMA BIOSEMIÓTICO

Según el Diccionario de Biología Biomolecular y Bioquímica de Oxford (1997) la Biosemiótica es el estudio de señales, de comunicación y de información en los organismos vivos.
Para C. Emmeche & K.Kull es la parte de la biología que interpreta los sistemas vivientes como sistemas de signos.
Y según Sebeok (1994): "La ciencia de la vida y la ciencia de los signos están mutuamente implicadas una en otra."
Hoffmeyer nos dice:
(1997) "Una moderna unificación de la biología /../ tiene que estar basada en la naturaleza fundamentalmente semiótica de la vida."
(1996) "El hecho más pronunciado de la evolución orgánica no es la creación de una multiplicidad de estructuras morfológicas, sino la expansión general de la "libertad semiótica", es decir, el incremento en riqueza o "profundidad" de significados de lo que puede ser comunicado."
(1995) "El signo más que la molécula es la unidad básica para el estudio de la vida."
Según Sharov (1998): "El proceso del signo penetra en el cuerpo entero de un organismo /../ La significación es la propiedad fundamental de los sistemas vivos y que puede ser tomada como una definición de la vida: Por tal, la biosemiótica puede ser vista como una raíz de biología y semiótica más que una rama de la semiótica."
Pollack expresa (1994): "Con el descubrimiento de que una colección de símbolos ha sido usada por la naturaleza para codificar la información para la construcción y el mantenimiento de todas las cosas vivas, la semiótica -El análisis de lenguajes y textos como colección de signos y símbolos- se ha vuelto relevante para la biología molecular. La semiótica ha dado a los estudiosos de los textos del DNA una nueva visión para la lectura, permitiéndonos argüir por la validez de una multiplicidad de significados, o incluso por la ausencia de cualquier significado, en una extensión del genoma humano"
Dice Zahavi (1996): "Yo soy siempre un extraño para mí mismo, y por tanto abierto a los otros".
Y Cariani puntualiza(1995): "Virtualmente todos los símbolos están asociados a los organismos biológicos, tanto en comunicación, control o construcción en una célula, organismo o nivel social. No podemos entender completamente los símbolos hasta entender su papel en la organización de la vida".
Un entendimiento biosemiótico de la evolución parece ser la llave para entender científicamente la intencionalidad.
Según Charles Sanders Peirce, el fundador de la tradición semiótica americana: "Un signo, o Representación es un Primero que permanece como tal en una genuina relación triádica con un Segundo, llamado su objeto". Por tanto, en la filosofía de Peirce la interpretación representa una categoría de "treidad" que trasciende la mera causalidad, que vio como "secundidad".
La estructura triádica no puede ser reducida a una combinación de relaciones diádicas, por tanto, la intencionalidad depende de la totalidad de la triada.
Todos los programas de computación están basados en la "secundidad", por ejemplo, las operaciones sintácticas.
Otro cuerpo
Intencionalidad humana
Pre-reflexivo
Conciencia de uno mismo
"El poder de anticipación está presente en todos los sistemas basados en un código -dualidad (Hoffmeyer 1995)". (Es como una extrapolación del pasado por la creación de hábitos).
"La herencia debería ser entendida como una supervivencia semiótica."
¿Biosignos o Bioseñales?
Una célula solitaria no es una célula. Una neurona solitaria no es una neurona. (Regla de Hopfield). Un chimpancé solitario no es un chimpancé (Regla de Yerkes). (Carlos Vonder Becke)
En búsqueda de nuevas ideas fuerza que reconduzcan el pensamiento biológico, surge una nueva aliada que intentará adentrarse en los espacios interpuntuales *(7) para tratar de, por lo menos, superar el nicho ocupado por el paradigma mecanicista que domina la biología actual. Esta nueva amiga es la semiótica la cual se encarga del estudio de los signos (en este caso naturales) de la vida. En otras palabras, estudia las relaciones entre los mensajes y su significado; esto último es interesante, porque es necesario distinguir entre semiótica de la producción y de la interpretación.
"Para algunos, los dos procesos son totalmente reversibles. Para otros, hay una disimetría fundamental. Sin embargo, puede demostrarse que hay una cierta dualidad que resulta de la anticipación de la interpretación en el momento de la producción". (Robert Marty).
Si el proceso producción/interpretación signico es reversible entonces en los procesos comunicacionales las interacciones bidireccionales siempre conducirán a una comunicación exitosa y no a la incomunicabilidad o al mal entendido. Bien sabemos que esta hipótesis lógica no se cumple totalmente *(8) (al menos en la especie humana) ya que la fenomenología que gobierna los sistemas signicos, no es lineal por lo tanto las relaciones derivadas de la interconexión producción/interpretación/interpretante. Ahora bien desde esta perspectiva surge una bifurcación significa entre la biología y tecnología (este es el caso de la Biotecnología), ya que la primera (biología/biosemiótica) puede ser considerada como producida por signos naturales, pues sus signos no tiene un productor humano; (tal es el caso, por ejemplo: de la semiofísica la cual considera por ejemplo: el par marea/luna. En efecto, ver en la marea un signo de la luna presupone un conocimiento de las leyes de la gravedad que no está dado por la experimentación común) y la segunda (tecnología/semiotecnología) por poseer signos que tienen un productor humano o que por lo menos, son afectada por modificaciones humanas.
En la biología molecular de naturaleza mecanicista *(9), la interpretación sígnica está mediada por los conceptos e interconexiones provenientes de las ciencias duras (físicas y químicas), sin embargo, las relaciones existentes entre las moléculas vivas determinan un tipo particular de comunicación, la cual puede ser estudiada desde los modelos semióticos.
Es necesario reconocer las condiciones de mayor complejidad existentes en los sistemas biológicos, las cuales no determinan con exactitud el rumbo de las interpretaciones comportamentales provenientes de las semiomoléculas. Tal es el caso de los genes que codifican para el color de los ojos por ejemplo: "Existen genes que definen si los ojos serán azules o pardos, o si se distribuirán siguiendo una simetría axial o radial, pero no existe un gen que codifique por un ojo". (Nestor Carrillo).
Por otra parte la interpretación de la biosemiótica de los signos no naturales (como es el caso de la biotecnología) reviste mayor complejidad aún, ya que su campo de interpretación se extiende de la biología a las ciencias sociales; su interpretación no está dado solo por las interacciones semiomoleculares, semio-orgánicas, semio-estructurales, semio-funcionales, etc., sino que además, están interpuestas por las relaciones semioculturales, semióeticas, semiopolíticas, semioeconómicas, etc., que intervienen en la vasta complejidad sistémica de la biosemiótica y en este caso en particular de la biotecnosemiótica.
Por esta razón nace la necesidad de construir una teoría biosemiótica que explique la fenomenología de los biosignos o bioseñales presentes en las interacciones caóticas de la Biotecnología.
- ¿Es factible la construcción de una teoría Biotecnosemiótica?
- ¿Deben ser vistas las relaciones biotecnosemióticas como bioseñales o como biosignos?
- ¿Se puede considerar a la Biosemiótica como un principio unificador de la biología, así como lo son las teorías: celular, evolutiva, ecológicas y genéticas?.
- ¿Cuál es el idioma de la Biotecnología?
- ¿Si las ciencias sociales determinan un particular tipo de lenguaje intermedio entre el lenguaje científico y el lenguaje literario, a cuál lenguaje pertenece la Biotecnología?
- ¿Son la ingeniería genética, la bioingeniería de bioseñales, la tecnología de alimentos, entre otros, factibles de ser estudiados en base a los mismo criterios biosemióticos?
Nota adicional: "La conexión entre la marea y la luna es absolutamente equivalente a la que existe entre una nube negra y la inminencia de la lluvia. Ahora bien, en cuanto o lo de las mareas es sabido que no siempre se las atribuye a la influencia de la luna. Esto significa que la nación de signo natural está estrechamente ligada al estado de la ciencia en el momento de la interpretación y a la relación que el intérprete mantenga con la ciencia de su tiempo. Puede considerarse que, más allá de la generalización espontánea efectuada por los actores sociales en los campos más prosaicos de su experiencia, es de hecho, la comunidad científica de una época determinada la que garantiza la realidad de las conexiones que caracterizan a los signos naturales. En ese sentido, esta comunidad puede considerarse como productora de esos signos. Se puede entonces insertar a los signos naturales en el derecho común, considerando que su productor es la comunidad científica en su conjunto en lugar de un individuo. Esto lleva a considerar al saber científico como un haz de instituciones que vincula los fenómenos naturales a ciertos objetos. Estas relaciones las establecen teóricos que tienen como función describir las fenomenologías observadas. A partir de esto, ya nadie impide definir a los fenómenos semióticos entre ellos los signos naturales, en términos de comunicación. En todos los casos debemos de evaluar y formalizar la posición de un intérprete representante y representado, signo y objeto. El caso de los signos naturales se distinguirá solo por el hecho de que el productor virtual es la institución misma". (Robert Marty).

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